Un embarazo de riesgo lleva unidos una serie de cuidados especiales pues existe en estos casos un mayor peligro de aborto. Si el embarazo está bien controlado y se siguen las recomendaciones del médico no deben de surgir complicaciones.
¿Qué es un embarazo de riesgo?
Un embarazo de alto riesgo es aquel que tiene más posibilidades de complicaciones, tanto desde el punto de vista materno como desde el punto de vista del feto. Debido a ello será necesario que la gestación y el parto tengan un mayor control por parte del médico para llevar un seguimiento más completo, evitando de esta forma cualquier posible riesgo.
¿Qué se puede considerar como embarazo de riesgo?
Existen varios factores y situaciones que pueden hacer considerar al médico un embarazo denominado de riesgo. Entre ellos están:
- La presencia en la madre de algunas patologías previas al embarazo tales como: diabetes, hipertensión, coagulopatías, epilepsia, malformaciones en el útero, o alteraciones de tipo endocrino.
- Pacientes que han sufrido algún tipo de antecedente obstétrico desfavorables. Dentro de este grupo figuran todas aquellas mujeres que hayan sufrido problemas en embarazos anteriores o abortos repetitivos, malformaciones del feto, crecimiento intrauterino retardado, parto prematuro, etc.
- Por último un embarazo de riesgo se puede producir debido a causas feto-placenteras como las malformaciones fetales, embarazo múltiple o retrasos en el crecimiento.
Cómo controla el médico un embarazo de riesgo
Un embarazo de riesgo precisa de mayor número de controles por parte del médico y durante todo el tiempo de la gestación. En algunos casos es necesario incluso un periodo de ingreso hospitalario para tratar posibles complicaciones surgidas a raíz de la gestación y a veces se hace necesaria la coordinación con otros especialistas, como cardiólogos y endocrinos.
Las ecografías son más frecuentes en los embarazos de alto riesgo y en determinados casos se acompañan de exploraciones especificas como el estudio doppler. Este método basado en ultrasonidos mide los flujos sanguíneos de las arterias uterinas, el cordón umbilical y la placenta con el fin de que el feto se desarrolle correctamente. El estudio doppler es de suma utilidad en este tipo de casos en los que existe un mayor riesgo de patologías.
Cuidados de la embarazada ante un embarazo de riesgo
Cuando una mujer tiene un embarazo de riesgo debe de tener en cuenta una serie de consejos para tener un embarazo saludable:
- Que necesita en esta época un gran reposo, lo cual implica muchas veces permanecer en la cama.
- Debe de asistir con regularidad a todas las visitas con el médico incluso si se encuentra bien pues pueden surgir problemas nuevos.
- Llevar una alimentación equilibrada y saludable para la madre y el futuro bebe que incluya todos los nutrientes necesarios.
- Evitar el alcohol, el tabaco y procurar huir de las situaciones que le produzcan estrés.


